
En la década de 1950, en una casa que había cerca de la fuente de Los Caños, un día apareció en su tejado algo extraño cuyo aspecto nadie averiguaba. El dueño de la casa hacía poco que había construído un avión de madera de adorno, el cual estaba sujeto en una barra al tejado. Pero aquellos días, sobre el avión de madera aparecía una forma oscura, como un animal muerto que nadie sabía lo que era, aunque a los pocos días todo el mundo ya decía que era un Oso Hormiguero, y que al parecer el dueño de la casa aseguraba haber cazado un oso hormiguero en el monte. El "Oso hormiguero" estuvo en boca de muchos durante un tiempo, y aquella cosa extraña estuvo sobre el tejado hasta que las fuerzas de la naturaleza la deshicieron poco a poco. Lo que nadie caía en la cuenta es que en España no existen los osos hormigueros, y que probablemente aquello no era más que el pellejo de otro animal, quizá un pellejo de jabalí relleno de serrín, con el que el dueño de la casa quiso gastar una enorme broma a todo el pueblo.
12/12/07
EL CASO DEL OSO HORMIGUERO
LEYENDAS SOBRE LA CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA
La iglesia y la torre grande del pueblo tuvieron un duro proceso de construcción a lo largo de su creación, tal como se hacía en la época, serrando las piedras a mano, y levantándolas con grúas de madera, poleas y sogas muy gruesas. Para ver cómo se construía un edificio en aquella época, recomendamos a los lectores que visiten el museo de arquitectura del monasterio de El Escorial. Sin embargo, el paso de los siglos desde la construcción de la iglesia y la torre, hizo que los pradeños fabricasen algunas leyendas en torno a dicha construcción: a continuación haremos mención de ellas:
1: "La Rampa"
Es todavía frecuente hoy en día oir que la torre se construyó elevando las piedras arrastrándolas a lo largo de una rampa larguísima que nacía en el alto donde están situados los depósitos de agua antiguos. Ésta leyenda parece inspirada en cómo hacían los egipcios las pirámides. La realidad es que la torre de Villa del Prado y todas las torres de piedra y ladrillo de su época y anteriores se hacían levantando las piedras con unas sogas de cáñamo muy gruesas que pasaban por poleas y grúas hechas con vigas de madera. Precisamente en los archivos de la parroquia se conservan facturas sobre las sogas desgastadas y rotas que se usaban para levantar las piedras. Las sogas seguramente eran tiradas por burros o mulas.
2:"El cuarto cuerpo derrumbado"
Ésta leyenda dice que la torre, que tiene tres cuerpos o pisos de altura, se hizo un cuerpo más alta y que el último se cayó y finalmente la dejaron como está. Lo cierto es que en ningún doumento escrito se refleja que dicha historia sea cierta, y todo lo contrario, la torre se hizo de forma bastante lenta y según los archivos, los visitadores del obispo que venían a inspeccionar las obras, metían constantemente prisa al párroco de Villa del Prado para que terminase la torre y no gastase dinero en cosas superfluas sino en terminar dicha obra. En 1587 se terminó la torre, concuyéndose la azotea, y unos 30 años más tarde se comenzó a levantar el chapitel de pizarra.
La leyenda del "derrumbe del cuarto piso" quizá esté fabricada a base de la tradición oral de los recuerdos vagos de los pradeños acerca de dos sucesos: Hacia 1576 se colocó la primera campana de la torre y tiempo después el madero que la sujetaba se partió y se cayó la campana sobre el suelo de la torre, sin que afortunadamente se hiciese añicos. El segundo suceso consiste en que la torre pequeña de la iglesia, según los archivos era ciertamente un piso más alta en su origen, pero en el siglo XVI, el visitador del obispo, cuando vino a inspeccionar la parroquia, dio la orden de que se tirase el último piso de la torre pequeña para que la grande, que estaba ya levantándose, se viese mejor desde la parte trasera de la iglesia.
3: "La Viga Atravesada"
Ésta leyenda dice que cuando se estaba construyendo la iglesia, los operarios querían meter una viga por una puerta y eran tan brutos que la querian meter atravesada, en lugar de meterla de forma perpendicular al hueco de la puerta. Desde entonces los habitantes de otros pueblos usan ésta historia para llamar "brutos" en general a los pradeños; pero resulta que ésta historia no sólo se cuenta en Villa del prado, sino que en lugares tan remotos como Cardoso de la Sierra (Guadalajara), también se dice que los habitantes de Cardoso quisieron meter una viga atravesada al construír su iglesia, es decir: se cuenta una historia exactamente similar, por lo que las "Historias de la Viga atravesada", no son más que unas leyendas inventadas en muchos pueblos distintos para reirse de los habitantes del pueblo que sea.
(c) Juan Durán
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MISCELÁNEA DE TRADICIONES
- -Era tradición en Villa del Prado que para que los niños no se acercasen a los pozos y evitar el peligro de caerse en ellos, se les dijese: "No te asomes al pozo que sale San Miguel y te agarra y te lleva adentro".
- -Era tradición que al caerse un trozo de pan al suelo se le diese un beso y se le colocase de nuevo en la mesa porque el pan en los hogares era un Don de Dios.
- -También se decía que las golondrinas eran pájaros especialmente benditos por Dios porque según la leyenda, fueron golondrinas las que desclavaron con el pico los clavos de la Cruz de Cristo. Ésta tradición es común en muchos lugares de España.
- -Cuando los niños jugaban por el monte y tenían sed y encontraban un arroyo con agua fresca, ante la duda de si era apta para beber o no, se arrodillaban frente al arroyo, y hacían sobre el agua una cruz con los dedos diciendo: "Por aquí pasa Dios, por aquí la Virgen; si es agua mala, que la vomite".
- -A la hora de ir a Misa, si una persona llegaba tarde se la decía que "Ya estaba el cura en la Poyata". Dicha palabra se refiere a la mesa del altar.
EL "MANANTIAL DE LOS GITANOS"
Junto a la carretera que va a Madrid, en el lugar de la cuesta de los Parrales, junto al puente bajo el cual pasa el arroyo, existía una cavidad en la tierra, a modo de pequeña covacha, en la cual manaba agua. Era tradición en Villa del Prado decir, que en aquel agua, los gitanos nómadas bautizaban a sus hijos.Por Juan Durán
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LEYENDA DE PINONIÑO
A continuación cuento otra leyenda pradeña de las que he podido ir recopilando. La fuente fueron los guardas del monte del noreste de Villa del Prado, en especial Virgilio, el cual me contó en aquellos montes cómo surgió el nombre de Pinoniño, que se da al más alto de los cerros de la zona. Ésta leyenda, está basada en un extravío de una persona por el monte, de forma parecida aunque no igual, a la historia de la niña que se encontró con la virgen.
En el lugar donde se unen los términos de Villa del Prado, san Martín de Valdeiglesias y Aldea del Fresno, situado en los cerros al Noreste de Villa del Prado, se encuentra en una montaña cuya cota es de 846 m. Al lugar se le llama “Alto de Pasto común” o “PINO NIÑO”. Allí existe una hilera de pinos piñoneros el último de los cuales, en dirección Este, es un enorme pino mucho más alto que sus compañeros, cuyo nombre propio da a su vez nombre a la zona, porque la tradición cuenta que un niño, ésta vez varón, se perdió en el monte y tras el consabido susto de los habitantes del pueblo, apareció después sano y salvo dormido a los pies del árbol. Desde entonces se llamó “Pino Niño” a aquel árbol y al pico de terreno en que se alza. En la foto se puede ver el árbol señalado por Virgilio como el protagonista del suceso.
El lugar en la Edad Media fue frontera entre las tierras de D. Álvaro de Luna y las propiedades que pertenecían a la Tierra de Segovia, por lo que cerca hay desde el siglo XV una roca tallada con un escudo de D. Álvaro, uno de San Martín de Valdeiglesias y otro de Segovia. Se desconoce si dicha piedra se conserva hoy, aunque en el catálogo de bienes antiguos de la Comunidad de Madrid sale una fotografía de ésta roca hacia 1990. La zona pertenecía a la Finca de El Rincón y hoy se halla dentro de la propiedad privada denominada como "Rincón de Los Canchos". En sus alrededores se pueden apreciar restos de un poblado pastoril, trozos de tejas de barro y tres rocas con unas oquedades talladas. (ver artículo sobre poblados pastoriles pinchando aquí)
(c) Juan Durán
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TRADICIÓN PRADEÑA SOBRE DON ÁLVARO DE LUNA
En el siglo XV, D. Álvaro de Luna, condestable de Castilla tenía a Villa del Prado entre sus innumerables posesiones. Es curioso que pasados más de 500 años desde aquellos días, los pradeños hayan mantenido de boca en boca hasta hoy el recuerdo de aquello, pues hasta nuestros días todos han sabido perfectamente cuál era la casa donde vivió D. Álvaro, y además dicen que el conde cometía muchos abusos con la gente del pueblo, todo ello sin haber leído pruebas documentales o libros de la historia, lo cual indica que ésto se ha venido contando de generación en generación de forma oral. Se cuenta que cuando había alguna ejecución pública o escarmiento, éste se hacía en la Picota que había junto al camino de La Torre, y que D. Álvaro se asomaba a una ventana que había y hay sobre la portada del arco del que fue su palacio para ver dichas ejecuciones, pues la picota, que según cuenta ésta tradición, se utilizaba también de horca, estaba en línea recta con el palacio. Los abusos a que se refiere ésta tradición, quizá se refieran a los excesivos impuestos con que se oprimía a los habitantes del pueblo.
Para más información: Enlace a "callesvilladelprado.blogia.com", donde se explica el significado de la calle Álvaro de Luna:
(c) Juan Durán
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LEYENDA DE LA NORIA DE SAN POLO
El respiradero del mar
Esta leyenda es conocida sobre todo por quienes a lo largo de muchos años han tenido que ir a trabajar desde Villa del Prado a la finca "El Rincón". El lugar está en cuestión fuera del término de Villa del Prado, pero casi en la misma linde, además de que la tradición se cuenta en nuestro pueblo.
Hablaremos de un lugar que se halla en la mencionada finca, cerca del antiguo tejar del Rincón, donde se fabricaron tantas tejas y ladrillos en siglos pasados; caminando hacia el río Alberche, lugar hoy llamado "La Rinconada". A pocos metros de éste lugar se alzan las medievales ruinas de la Ermita de San Polo (San Pablo), que fue la iglesia del desaparecido pueblo de Villanueva de Tozara.
En éste paraje se halla la noria de San Polo. Ésta noria es un agujero profundo. El más profundo de los más profundos de los conocidos en la comarca. Es una noria para suministrar agua a los cultivos. Pero aparte de su utilidad funcional, la noria de San Polo es uno de esos pozos que despiertan leyendas en los pueblos.
En el fondo, entre tinieblas se oye como una cascada que cae. Debe ser el agua que mana por las paredes y cae al fondo. "Es un pozo que no tiene fondo" - dicen unos - "Te asomas y está todo negro" - dicen otros -. Pero cuando se habla de la noria de San Polo, muchos recuerdan la tradiciónal leyenda que han oido de sus mayores: es un respiradero del mar y se comunica realmente con él.
Toda ésta leyenda seguro que le interesaba poco al pobre burro que antiguamente se pasaba el día dando vueltas para mover la noria, al rededor del "respiradero del mar".
J. DuránEtiquetas: leyendas
LA FANTASMA
Éste suceso no es leyenda pues ocurrió de verdad, aunque está impregnado de la esencia de toda leyenda nocturna rural.
Las viejas la llamaban la “fantasma” o también “fastasma”. El caso es que cuando a un niño desobediente se le decía que la "fantasma" venía ya por el arroyo Juanes, obedecía rápidamente metiéndose en casa. Cualquier cosa menos cruzarse con aquello.
Pero lo cierto es que aquello no era ningún cuento ni ninguna mentira. Mucha gente la había visto, cuando por la noche alguien se distraía mirando por la ventana o se asomaba a algo, veían aterrados a la fantasmagórica figura de unas sábanas moviéndose por la calle y haciendo sonidos guturales que espantaban a cualquiera.
Era allá por mediados del siglo XIX, las calles o no se iluminaban, o se ponía alguna lamparilla de aceite. En realidad, la que de verdad iluminaba Villa del Prado era la luz azul de la luna y entonces, a la fantasma se la veía de una forma más oscura y extraña. La gente cerraba las ventanas si la veía alguna vez pasar.
Una noche, allá por el año 1864 o 1865, en una casa muy antigua situada en la calle de Escalona al lado de la cuesta de los depósitos, que fue demolida en 1992; un candil lucia en una de las habitaciones. La pequeña ventana de madera estaba abierta para que pasara el fresco y asomada a ella, estaba una madre, Dª Romualda Vaquero y su hijo de pocos meses de edad, Juanín; Juan Álvarez Vaquero; que estaba en sus brazos.
La mujer, a la luz amarilla del candil, intentaba dormir al pequeño cerca de la ventana y así pasaba el rato. De pronto, se empezaron a oir pasos por la calle; y la fantasma se apareció colocándose frente a la ventana para asustar a la mujer, y así obligarla a cerrar las contraventanas a cal y canto: ...”¡Uuuuh!...”, dijo la fantasma en tono amenazador. Entonces, la madre dejó al niño en la cuna, cogió una escopeta que había en la habitación y se asomó por la ventana: "Vete de aquí ahora mismo o te pego un tiro que te dejo seco". La fantasma salió corriendo y no volvió a aparecer por allí.
Finalmente, terminó por saberse quién era la fantasma. Era un hombre del pueblo que por las noches se escapaba de su casa a buscar a su amante, y para que no le reconocieran, se disfrazaba de alma en pena, con unas sábanas por encima y asustaba a todo aquel que se le cruzaba.
Sin embargo, posteriormente a éste suceso, y en épocas muy posteriores, ha habido más casos en que se ha visto a otras “Fastasmas” y la tradición de asustar a los niños desobedientes, diciendo que va a venir, se ha mantenido hasta prácticamente hoy.
Paralelismos en otras regiones españolas: En Alburquerque (Badajoz), sucedieron hechos similares a los de la Fantasma pradeña, solo que en Alburquerque se la denominón como "La Pantaruja".
Juan Durán
Fotomontaje del autor. Fantasma tomado de una fotografía de Matthew McKee



