27/2/12

CARNAVALES EN VILLA DEL PRADO

Las fiestas de Carnaval se celebraron en Villa del Prado desde hace siglos con grandes entusiasmos, seguramente en lo que concierne al espíritu y comportamiento de las personas, de una forma similar a la de hoy en dia. Ya en el siglo XVII, algunos documentos de los archivos del pueblo, hablan de las algaradas y juergas del carnaval de entonces. Lo que nos interesa sobre todo en éste artículo, es indagar sobre cuáles pueden ser las características etnológicas y especiales del carnaval en nuestro pueblo. Hay por ejemplo en la comarca un carnaval muy especial de gran tradición, que es el de Cadalso de los Vidrios, llamado "Carnaval de Ánimas"en el que se realizan unas celebraciones muy particulares, que datan de alrededor del año 1500, según el cronista Pedro Alfonso. En otros muchos pueblos de España, hay Carnavales que también gozan de "algo" que les distingue localmente de otros, produciéndose a partir de la general celebración de los festejos y diversiones de carácter dionisíaco comunes a todos los lugares, algunas particularidades etnológicamente muy interesantes. Volvamos, pues, a Villa del Prado, en donde por el momento, he encontrado una de éstas características propias. Vamos a denominarla como "La Risión".

En el argot popular pradeño y probablemente de otros lugares de la comarca, la palabra "Risión", derivada de la palabra común castellana "Irrisión", significa "Ridiculez". En lo que toca a los Carnavales, escuchando la voz de los más mayores del pueblo, les hemos oído decir más de una vez que desde antiguo en los carnavales lo típico era disfrazarse de "Risión". Ésta tradición de vestirse de "Risión" consistía en que en muchas ocasiones, los hombres se disfrazaban de mujeres y las mujeres, de hombres. Pero además, éstos disfraces, en la mayoría de los casos, estaban hechos en los tiempos antiguos, con prendas y complementos de carácter muy sencillo, sacados de trapos y vestidos viejos, pelucas de aspecto paupérrimo confeccionadas con lo que más se tenía a mano, sombreros rotos, etc. Todo ello contribuía a causar un verdadero espectáculo irrisorio que hacía mucho más divertida la fiesta. En medio de éstos disfraces, junto al antiguo y espeso vino pradeño con aquel viejo sabor a tinaja de barro, de los bailes y de las ganas de diversión después del frío y pesado invierno, podemos imaginar cómo eran aquellos carnavales de hace siglos en nuestro pueblo.

La tradición de vestirse de Risión ha perdurado de forma general hasta mediados del siglo XX, hasta que  más o menos, a mediados de la década de 1970, comenzaron a utilizarse más a menudo disfraces de temas más variados. A partir de entonces hasta hoy, los desfiles de Carnaval en el pueblo han ido evolucionando y cambiando, y creándose grupos de personas disfrazadas de distinta temática, manteniéndose hasta el dia de hoy el tradicional convite a magdalenas y limonada ofrecido en carnavales a los pradeños por el Ayuntamiento. En cuanto a la tradicional "Risión", a pesar de ir diluyéndose poco a poco a partir de las anteriores fechas señaladas, no ha desaparecido del todo, pues hoy en dia hay algunos pradeños que siguen vistiéndose de éstas formas, siendo quizá los que mayor risa y diversión causan en éstas fiestas. Incluso en fechas del año tan diferentes como las corridas de toros de Septiembre, a la plaza de toros, acuden a veces a la "zona de peñas" algunos jóvenes vestidos de "risión", con tacones, pelucas y vestidos, haciendo perdurar éste tipo de tradición jocosa.

Como denominación tradicional al hecho de disfrazarse en Carnaval, también podemos encontrar en Villa del Prado, como en otros lugares, la deonimnación de "Máscaras" o "vestirse o ir de Máscaras". Ya en el siglo XX, en los años 50 y 60, en las tiendas del pueblo podían encontrarse en éstas fechas de Carnaval, atuendos y caretas de cartón con una goma para disfrazarse los niños. El hecho de usar caretas o máscaras de cartón también tiene varios siglos de antigüedad en la tradición local, pues observamos en un documento del año 1683, encontrado por el profesor A. Peris en el  archivo municipal, que en un festejo que se hizo con motivo de una cacería que hizo el monarca Carlos II en los montes de Villa del Prado, hubo, entre otros, un gasto municipal de 24 reales para comprar "papel y oropeles para hacer máscaras", lo cual nos indica que en las fiestas y bailes de cierta importancia era común utilizar caretas, y por tanto deducimos que lo sería también, en Carnaval.

Unida a la fiesta de Carnaval, existe en Villa del Prado la tradición de "La Merendilla", de la que nos ocuparemos en el siguiente artículo.

Por Juan Durán

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