20/4/08

Apuntes sobre El Encinar del Alberche

A petición de un lector residente en El Encinar, escribiré a continuación unos apuntes sobre la historia de dicho lugar.

El Encinar es una urbanización asentada en el Oeste del Municipio de Villa del Prado. Tiene tan sólo 40 años de historia, aunque el paraje en donde se encuentra ha sido por supuesto, testigo del paso de los siglos , al igual que todo el territorio municipal. El lugar donde se encuentra El Encinar del Alberche siempre ha estado despoblado, un territorio montuoso completamente natural; hasta ahora no se conoce que haya existido allí ningún poblado ni asentamiento, aunque es posible que existiese en el lugar alguna choza de pastores que son comunes en esas zonas del monte. Para contar algo sobre la historia del lugar donde se asienta la urbanización podemos remontarnos a la época en que el actual territorio municipal de Villa del Prado pertenecía a las tierras del castillo de Alamín, y la zona de El Encinar se supone que por entonces sería un amplio monte de caza perteneciente a dicho castillo. Las tierras pradeñas pertenecieron posteriormente al condestable de Castilla, D. Álvaro de Luna, y la antigua jurisdicción del castillo de Alamín fue dividida en "Cuarteles" o "Quintos", territorios más pequeños, que bajo un único dueño, tenían una casita para el guarda de ésas tierras.

Nombre de la zona de El Encinar:
Ántes de existir la urbanización, al terreno sobre el que se asienta se le llamaba "La Caprichosa", nombre que también se aplicaba a las curvas de la carretera, llamadas por los pradeños "Puerto de La Caprichosa".

En la larguísima época en que Villa del Prado perteneció al señorío de los Duques del Infantado (de 1453 a 1833), se supone que la zona de El Encinar servía para los siguientes fines:

  • La caza
  • La recolección de bellotas para alimentar cerdos y otros animales
  • El suministro de leña a los habitantes de la zona
  • La elaboración de carbón vegetal
  • El pastoreo
Según cuenta Alejandro Peris en su libro sobre Villa del Prado; en ésta época feudal, se dictó una norma en el municipio en la cual se penalizaba a los habitantes de Villa del Prado que sin permiso recogiesen bellotas de los montes del puebo, bajo severo castigo. La abundancia de dichos frutos en el norte de Villa del Prado era una riqueza a la que los Señores del lugar no estaban dispuestos a renunciar, aunque sólamente fuese recogida para matar el hambre por algunos vecinos pobres. Ni que decir tiene que ésa norma fue desobedecida cuando era posible. Se supone que las encinas eran arregladas y podadas de vez en cuando, proporcionando así algo de leña a la gente. Respecto al carbón vegetal, su elaboración ha sido muy frecuente en los montes de Villa del Prado hasta ayer mismo; concretamente en la década de 1990 todavía existían los últimos vecinos que hacían éste carbón de encina (en otras zonas), llamado en ésta tierra "Cisco", y los montes de El Encinar debieron ser en el pasado una gran fuente de fabricación del mismo.

La historia continuó su paso, y cuando en la década de 1830, se configura el actual y moderno territorio del municipio de Villa del Prado, éste monte lleno de encinas, jaras y tomillo, queda dentro del mismo. No obstante un siglo después, en la década de 1940 hubo algunas diferencias con las lindes de los términos de Almorox y San Martín, para lo cual el ayuntamiento de Villa del Prado hubo de marcar correctamente sus límites por aquellos años.

La Carretera:
Según los estudios que hizo D. Rafael de la Fuente, la actual carretera de Navalcarnero a Cadalso se hizo hacia 1860, por lo cual es posible que ántes de ésos años, la actual carretera llena de curvas que pasa por El Encinar, no existiese en absoluto, y para ir a san Martín y Cadalso se utilizase el viejo camino que atraviesa por el noroeste del pueblo, y para ir a Almorox, el camino viejo del que hablaremos más adelante. La actual carretera probablemente se hizo para enlazar más directamente con el camino de Toledo a Ávila, aunque la zona por la que pasa es de sobra conocido sus tremendas curvas. La carretera fue ensanchada en la década de 1980 y posteriormente mejorada hacia 1998. Ántes de éso, su estrechez hacía toda una aventura subirla y bajarla en autobús o camión.

El camino de Almorox:
La única construcción humana histórica a destacar que pasa por El Encinar es el camino viejo de Villa del Prado a Almorox. Su antigüedad es de varios siglos. Parte éste de la calle Almorox del casco urbano pradeño y actualmente atraviesa el polígono Industrial para después internarse en dirección a El Encinar del Alberche, pasando por la urbanización y terminando en el llamado "Pinar de Almorox", donde enlaza con la carretera Toledo-Avila. Éste camino es utilizado actualmente por amantes de la naturaleza, caminantes y también por motoristas, aunque su trazado es muy abrupto y difícil.

La Guerra...
En la guerra civil de 1936, la zona de "La Caprichosa" fue escenario de un breve enfrentamiento militar, cuando en Octubre de ése año, las tropas nacionales bajaron por donde hoy están los chalets de El Encinar para tomar Villa del Prado. En los "Altos de La Caprichosa", se les enfrentaron algunas milicias republicanas, pero finalmente éstas fueron vencidas y se retiraron hacia abajo y finalmente a Madrid. Villa del Prado fue tomado aquel mismo día.

Pastores y lobos
La Zona de El Encinar fue lugar de tránsito para pastores que traían rebaños de cabras y ovejas y que desde tiempo inmemorial, bajaban sobre todo desde la zona de Ávila (Navalacruz, San Juan del Molinillo, etc.) a buscar hierbas y pastos en zonas más bajas. Hoy en día quedan una serie de casas de piedra que utilizaban éstos pastores para alojarse. Éstas casas no están propiamente dentro de la urbanización sino al otro lado de la carretera, frente a la entrada principal, adentradas en el monte. Éstas antiguas casas y cobertizos han sido rehabilitados recientemente por los actuales dueños de la finca donde se encuentran. Éstos pastores contaban muchas leyendas e historias reales de lobos que les habían sucedido. Había gente de Villa del Prado, sobre todo niños, que iban a verles y a escucharles, cuando subían al monte.

Indios y Cow-Boys, excursiones y "leñazos" en bicicleta
En la década de 1950, con la llegada del cine "Western", algunos niños de Villa del Prado tuvieron por costumbre subir a la zona de El Encinar a jugar a Indios y Cow Boys, emulando las películas. Por entonces se fabricaban en ocasiones sus propias flechas de madera, arcos, tocados de plumas, etc., combinados con hachas de goma y otros juguetes que se vendían por entonces. Las excursiones a la zona de La Caprichosa eran frecuentes y también se jugaba a guerreros medievales, etc. Con el progresivo acceso de los niños a las bicicletas, se hacían carreras por la entonces estrecha carretera, casi tumbándose en las curvas y teniendo a veces severas caídas en las mismas.

Nace El Encinar del Alberche
A mediados de la década de 1960, ésta zona se hallaba dentro de una gran finca de monte que perteneció a la familia Salinas. Ésta vendió la finca a una empresa constructora, la cual creó el proyecto llamado "Encinar del Alberche", una urbanización que iría vendiéndose por parcelas, y extendiéndose por ampliaciones. Desde entonces, la urbanización ha ido creciendo en ésta antaño zona despoblada. La construcción es toda en forma de "chalets", y se intercala con antiguas encinas del monte.

La iglesia de El Encinar
Fue construida e inaugurada en 1968. Es un edificio muy sencillo, aunque los arquitectos le dieron un toque post-modernista, o cubista, muy de moda por entonces. Su psicodélico campanario es una estructura de hierros en forma de cruz de la que cuelgan tres campanas pequeñas.

La "Discoteca fantasma"
Subiendo desde Villa del Prado a El Encinar, existe en el lado derecho de la carretera, frente a la urbanización, un picudo edificio de dos plantas con tejados de pizarra, inacabado y sin paredes. Al principio parece ser que estaba destinado a club de caza de faisanes, pero hay quien dice que después del fracaso de éste club, sería destinado a ser sala de fiestas, discoteca o casino. Su construcción se inició a finales de los años 70 y se paralizó sin ser terminado. Desde entonces permanece en ése estado, con su aspecto de base espacial abandonada en medio del monte.

Luces verdes
En la década de 1970 se puso de moda en El Encinar poner tubos fluorescentes de luz verde en los porches y jardines de los chalets, por lo cual, desde varios kilómetros en la lejanía se veía un Encinar fácilmente identificable por sus muchos puntos de luz verde fosforescente. Éstas luces siguieron viéndose hasta muchos años después hasta que fueron desapareciendo.

***

Parece difícil a veces sacar datos históricos de un lugar como el Encinar del Alberche, pero exprimiendo recuerdos y datos, siempre es posible encontrar una pequeña historia para cada lugar, que puede ir ampliándose si se sigue investigando.

Juan Durán

12 comentarios:

  1. Un artículo de lo más interesante, nunca te acuestas sin saber algo nuevo. La Caprichosa... sí, la verdad es que el nombre le vendría que ni pintado a esta urbanización ¿no crees? Un saludo.

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  2. He estado leyendo el blog y me parece muy interesante, me encanta conocer las leyendas y tradiciones de los pueblos. Y la de la fantasma es la mejor de todas, espero no caerme al pozo de la noria esa... anda que si aparezco en el mar...

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  3. Gracias por tus comentarios Plyngo, siempre son ánimos para continuar con ésta labor que siempre me ha gustado.

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  4. me encanta saber cosas de Villa del Prado, llevo unos años siendo del pueblo, y estoy encantada con la gente y con el aire que se respira, me alegro que alguien se interese por todos los que llegamos de nuevas, y no sabiamos nada o muy poco sobre la historia de vuestro pueblo, y ahora, y por mucho tiempo el mio, gracias y ánimos

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  5. Plyngo querido "La Caprichosa" no es un nombre tan raro para tan inhóspito lugar en haciendo calor.
    Un "capricho" que tuvo quien puso el nombre al lugar o que tal vez se
    conociera todo el cuartel con ese nombre, incluso su parte lindaba con San Martín, su gaseosa "La Caprichosa". Capricho, palabra que se relaciona con cabra-capricornio
    según la etimología* y su modo de probar, picar el alimento y alguna que otra costumbre o manía que suelen *tener*. j&A

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  6. hola esta muy interesante todo lo relacionado con Villa del Prado que aqui se cuenta,me gustaria saber si lo podria tener en un libro para comprarlo, pues tengo algunos de este pueblo que tiene leyendas y tradiciones, que si no fuera por este blog estarian perdidas para siempre.un saludo
    catovni@hotmail.com

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  7. Para Catovni@hotmail.com: Estimado amigo/a, no existe en este momento ningún libro como el que refieres; hace unos años escribí uno con temas similares a los de éste blog pero solo hice 100 ejemplares y ya está agotado, en realidad éste blog está resultando más completo que aquel libro que hice, al poder tener muchas fotos en color y más información. No obstante si algún dia un patrocinador se me ofrece para publicarme todos éstos trabajos y recopilaciones que he hecho en un libro aceptable y en color, con mucho gusto lo haré. Un saludo. Juan Durán.

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  8. muy muy interesante todo muchas felicidades, solo me gustaria si pudieses decirme el otro apellido de don rafael de la fuente al que te refieres porque creo conocerlo personalmente un señor muy mayor ya aunque ahora no tengop contacto con el, lo agradeceria mucho.
    +

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  9. Hola Luisaf. El Don Rafael al que me refiero es Rafael de la Fuente Santos, que fue cura del pueblo e hizo bastantes estudios sobre la historia del municipio. Un saludo.

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  10. Ahí es donde está mi Casita, en el Encinar del Alberche, y no tenía ni la más remota idea de todo esto, casi me da pena que se haya construido, donde antes existía 'La Caprichosa', no obstante, hoy sigue siendo un entorno natural precioso.
    Cada vez me gusta más este blogg, felicidades.

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    1. hola no se si seria posible que te pusieras en contacto conmigo Marta estoy interesada en comprar alli y quisiera opision gracias

      vanesuki@hotmail.com

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  11. Hola siento mucho lo ocurrido en el Ayuntamiento de Villa del Prado.
    Me encanta la arquitectura y este edificio es precioso al igual que la Iglesia una maravilla

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